Una nueva estrategia para la gestión del Capital Humano

Según un estudio de McKinsey Global Institute1, publicado a principios de junio de 2022, “el recurso más importante de cualquier economía u organización es su capital humano, es decir, el conocimiento colectivo, los atributos, las habilidades, la experiencia y la salud de su personal”.

El capital humano no es un concepto abstracto, es algo real y concreto, pero de dimensión colectiva. Cada individuo es único e irrepetible, y tiene un conjunto de capacidades únicas, que continúan desarrollándose en conocimiento y experiencia, en armonía con las interacciones que tiene con sus pares, colegas y colaboradores.

Hace ya unos años que las organizaciones estaban acomodando sus estructuras frente a una aceleración tecnológica que impulsaba la famosa transformación digital. Interpelaba las formas clásicas de gestión de nuevos modelos de negocio y requería que los talentos o personas que sostenían estas operaciones, contaran con nuevas habilidades y capacidades.

El mundo ya no es el mismo; la pandemia afectó globalmente la economía y la guerra aumentó la incertidumbre. Y esto nos lleva a revisar estrategias y objetivos.

Una nueva estrategia para la gestión del capital humano

Para confrontar estas nuevas situaciones debemos buscar un nuevo paradigma, que seguramente será más efímero, pero nos hará más flexibles, más adaptables a los cambios abruptos, a los nuevos movimientos.

Hoy necesitamos llevar más conocimiento a más personas, acercar nuevas habilidades tecnológicas a quienes jamás las utilizaron, promover la educación continua, capacitar en nuevas tecnologías, gestionar la automatización y los cambios de roles, en síntesis, modificar las formas de trabajar, de colaborar, de comunicar y de ejercer el liderazgo.

Debemos adoptar lo híbrido como normal y lógico. Lo híbrido en la selección de personal, lo híbrido en la formación, lo híbrido en la ejecución del trabajo. Así como reconocemos que aquella empresa que no se transforma digitalmente, en el corto o mediano plazo, está condenada; tampoco hay espacio para imponer una cultura laboral rígida. Ya no sería por gusto, sino por necesidad, ya que el mundo cambió.

Y la única forma de cambiar los resultados es producir un cambio mental en toda la organización, partiendo de la dirección, pasando por las distintas áreas de negocio y técnicas, y obviamente, el área de capital humano.

Debemos innovar y reinventar un nuevo modelo estratégico para gestionar a las personas en las organizaciones; un modelo más colaborativo y expansivo hacia distintos tipos de diversidad.

Nota: 1. McKinsey Global Institute, “Human capital at work: The value of experience.”, report, June 2022.

Equipo Crossfinder